jueves, 27 de marzo de 2008

Tortugas marinas y problemas que enfrentan en Nicaragua

En el mundo, hay siete especies de tortugas marinas; cinco de las cuales están presente en Nicaragua.
En el pacifico anidan 4 especies las cuales son: la tortuga paslama, Lepidochelys olivacea, la carey o piñuelera, Erethmochelys imbricata, verde del Pacífico o torita, Chelonia mydas agassizii, y la tortuga tora, baul o laud, Dermochelys coriacea.
En el Caribe también se encuentran también 4 de las 7 especies de tortugas marinas que existen en el mundo: la tortuga Verde, la Carey, la Cabezona y la Laúd.
Las tortugas alcanzan su madurez sexual a los quince años y a pesar de su lentitud hacen un recorrido extraordinario pues se mueven magnéticamente. Tienen una memoria fotográfica y después de los quince años de recorrido vuelven a sus lugares de origen a anidar.
Los nicaragüenses somos muy afortunados porque en diversas playas tanto del Pacífico como del Atlántico las tortugas llegan a anidar.
Sin embargo, las tortugas se enfrentan a muchos problemas para poder sobrevivir como son los depredadores naturales como: peces, pájaros, mapaches y pulpos; pero sobre todo enfrenta un gran problema: el ser humano, ya que este la utiliza como alimento, ya sea consumiendo su carne o huevos como en el caso de la tortuga de paslama, fuente de materia prima o de ingresos, por su uso comercial como en el caso de la tortuga de carey, la cual utilizan para elaborar pulseras, chapas, collares, etc. el aceite, el calipee (cartílago), el cuero, el caparazón y otros artículos curiosos. También, con las redes de pesca, las tortugas quedan atrapadas o se ahogan, además se atoran con bolsas plásticas. Por lo que muchas veces las tortugas no han alcanzado la madurez sexual cuando ya han muerto.
Creo que hace falta vigilancia y protección por parte del MARENA, ya que muchas veces las leyes de la veda no se cumplen, además es necesario crear conciencia en la población, ya que las tortugas se están extinguiendo, y se puede generar mayor cantidad de ingresos con el ecoturismo, invitando a los turistas a que lleguen a ver desovar a las tortugas, dándoles instrucciones para que lo hagan de una manera en que no afecten a las tortugas ni su reproducción, en lugar de vender su carne, piel o huevos. Por lo que es esencial que los pobladores de los lugares donde desovan las tortugas cambien de actitud para conservar a estas especies.

5 comentarios:

Cristhian dijo...

realmente buscar como incrmentar el comercio pero tenemos que tener en cuenta q no debemos destruir la naturaleza

Isabela dijo...

Es triste saber que existen especies en extincion y no somos capaces de tomar conciencia.

Yaos dijo...

Se deben de tomar medidas muy serias para la proteccion de las tortugas marinas, las personas son conscientes de esto, sin embargo a muchas parece no importarle.
Esto tiene efectos ambientales y economicos en el pais, dado que se afecta este ecosistema asim mismo el turismo fuente de ingreso para el pais

Grizly dijo...

Creo que el problema de sobre-explotación de las tortugas solamente es una pequeña parte del problema real y de fondo. Nicaragua, al igual que el resto de países del planeta, carece de políticas efectivas dirigidas a preservar, conservar y recuperar las riquezas naturales y medioambientales. En buena medida esto obedece a que en nuestro país los ciudadanos carecemos de la cultura de protección al medio ambiente y tampoco contamos con la información necesaria para conocer la situación real de nuestros recursos y mucho menos tomar decisiones cruciales para revertir este problema. Por tanto no somos concientes de las consecuencias que conlleva la no protección y mejor dicho destrucción de nuestros recursos naturales. De hecho tenemos tantos problemas con nuestra propia “preservación” o supervivencia que tampoco podemos pensar en el medio ambiente.
En nuestras manos tenemos no solamente la riqueza natural de una parte de nuestra región, sino un pedacito de la riqueza del planeta tierra.

María Stefania dijo...

Creo la sobre-explotación de las tortugas es problema. Nicaragua, es un país que carece de políticas efectivas que preserven, conserven y protejan las riquezas naturales y medioambientales. En gran medida esto se debe a que en nuestro país carecemos de la cultura de protección al medio ambiente y la poca información que manejamos para conocer la situación real de nuestros recursos.